Feo, fuerte y formal
May 26, 2007 in cine
Otra de aniversarios. Hoy se cumplen 100 años del nacimiento de John Wayne, el ‘Duque’ (en la foto, durante el rodaje de ‘El Hombre Tranquilo‘, junto a otro de mis "actores-fectiche": Victor McLaglen). Wayne es en la mente de la mayoría de las personas el prototipo del héroe americano, del cow-boy, del hombre duro, rudo, varonil, heredero de la mitología w.a.s.p. del salvaje oeste, del glorificado soldado aliado en lucha por la democracia y los valores yankees.

A pesar de esa imagen que representó en cientos de películas y que asumió en su vida real (aunque no hizo el servicio militar ni disparó un tiro jamás) convirtiéndose en uno de los escasos defensores del conservadurismo en la cuna del liberalismo light hollywoodiense reconozco que siento auténtica debilidad (cinematográfica se entiende) por este grandullón de Iowa y que es uno de los actores que están en mi Top 10 de todos los tiempos.
A pesar de que algunos se empeñen en criticar y acusar en Wayne, como bien dice Eduardo Torres-Dulce de"…prejuicios paleopolíticos…"; de algún rasgo violento/machista/fascistoide (al igual que hacen con el cine de Ford), creo que ambos nos han dejado algunas de las más hermosas películas de la historia del séptimo arte.
Y no me refiero a las varias combinaciones de western (ver, por favor, una vez más ‘La Diligencia‘, ‘El Hombre que mató a Liberty Vallance‘ o ‘Centauros del desierto‘) que rodaron juntos o a los otros western, para mi gusto de los mejores de Wayne: (esta vez a las ordenes del maestro Hawks) ‘Rio Rojo‘ y ‘Rio Bravo‘ . Me refiero precisamente a esos films donde Wayne no encarnaba el papel de rudo vaquero o de soldado heróico. me refiero a dos películas tan extraordinarias como ‘El hombre Tranquilo‘ y ‘El Bárbaro y la Geisha‘; esta última dirigida por el otro Gran John: John Huston.
En ambas Wayne demostró que además de un tipo duro era un enorme actor, capaz de cambiar de registro, de emocionar, de llevar el peso de una gran historia, de un gran personaje. En el fondo era como dice el epitafio de su tumba… feo fuerte y formal.