Me envía este artículo mi amigo y gran defensor de la libertad de innovación, Alberto Barrionuevo, que creo que es muy importante leer y difundir.
El artículo hace referencia a las artimañas de la multinacional monopolística [tag]Microsoft[/tag] para tratar de imponer un nuevo formato de estándar en documentos electrónicos, valiéndose de la intermediación de la maleable "asociación industrial" (cada vez parece más una sucursal de Microsoft) ECMA.
El pasado 1 de mayo, la organización de estandarización [tag]ISO[/tag], mano a mano con [tag]OASIS[/tag], aprobaba como [tag]estándar[/tag], y de forma pionera, un formato documental electrónico abierto y que no excluía a nadie. Su nombre: [tag]OpenDocument[/tag] (ISO-26300). Desde esa fecha hasta ahora, la extensión del uso del formato no ha dejado de crecer, siendo muchas las aplicaciones y plataformas que lo soportan (prácticamente todas), y muchos también los gobiernos y organismos oficiales que se han decantado por su uso en reemplazo de unos formatos previos que los esclavizaban y que no les daban garantía alguna de correcta conservación de la documentación, ni de interoperabilidad con la ciudadanías y las restantes entidades.
El principal logro de OpenDocument ha sido romper con la perniciosa costumbre que, hasta la fecha, había imperado en el campo de la informática, de atar el formato documental a su respectiva aplicación de manera que sólo si el fabricante de la aplicación consentía, el usuario podría disponer de sus documentos.
Evidentemente esta nueva situación no convencía a Microsoft, dueño y principal beneficiado por la situación de ‘cautividad tecnológica‘ de los usuarios e instituciones a sus aplicaciones ofimáticas. Por eso no sólo ha decidido no soportar oficialmente dicho estándar en su programa, sino que ha decidido embarcarse en una estrategia de boicot proponiendo una alternativa al mismo que, no es abierta: el formato documental Microsoft Office Open XML y está intentando a través de la mencionada ECMA introducirlo como estándar ISO (ISO-29500).
Alberto relata perfectamente porqué es absolutamente desaconsejable la imposición de este estándar por parte de Microsoft… y son muchas las razones.
Para mantener la libertad e independencia, así como la seguridad de los documentos tanto personales como (lo que es más importante) de las administraciones públicas sería FUNDAMENTAL que los cuerpos de estandarización que componen ISO/IEC, así como a la propia ISO, rechazaran la posibilidad de que el formato MS-Open Office XML llegue a ser un estándar ISO.