un deber, no una mera aspiración
Domingo, Diciembre 10th, 2006Hoy se celebra en todo el mundo libre el Día Internacional de los [tag]Derechos Humanos[/tag], aunque no se si está la cosa como para celebraciones, basta leer el último informe de [tag]Amnistía Internacional[/tag] para darse cuenta. Más bien es una día para reivindicaciones serias, profundas, para denunciar la lamentable situación de los derechos humanos a lo largo y ancho del mundo y para recordar, como dice la Alta comisionada para los derechos humanos de la ONU, Miss Louise Arbour,que la realización de los derechos humanos es un deber, no una mera aspiración.
Este año, la ONU y sus agencias han querido recalcar sus denuncias sobre una de las más graves violaciones de los derechos: la [tag]pobreza[/tag].

“la pobreza no surge de la casualidad y podría llegar a considerarse un delito. Es una fuente de violaciones múltiples de los derechos humanos, y ocasiona estragos colaterales. Alienta la corrupción, el trafico de drogas, la prostitución, el trabajo infantil, la trata de mujeres y menores, el contrabando y mercado negro de vacunas, medicamentos y material quirúrgico, y atenta contra el derecho al desarrollo de los países desfavorecidos. […] Su violación masiva o sistemática puede constituir crímenes de lesa humanidad susceptibles de ser perseguidos y enjuiciados por tribunales internacionales“
Pero mientras la Declaración Universal de los Derechos Humanos siga siendo eso, una mera declaración de intenciones no avanzaremos ni un milímetro, mientras no sea una ley internacional consensuada por todos los países, de obligado cumplimiento, exigible para poder ser miembro de la comunidad internacional, los países y sus gobernantes seguirán campando a sus anchas, sobreponiendo sus intereses particulares (o los de partido, gobierno, raza, religión, empresa…) por encima de las más elementales normas de convivencia, por encima de los valores universales que afectan a la vida y a la dignidad de todos los seres humanos.