ejercicio nostálgico

No es plan de ponerse en plan ‘abuelo cebolleta‘ y empezar a contar batallitas de la juventud, pero este post y esta web me ha hecho recordar los buenos ratos que pasé viendo estas series de TV y de dibujos animados.

SERIES DE T.V:

  • Hill Street Blues: policias de verdad, como los hubiera retratado Scorsese o De Palma. Que revisen los guionistas de ‘El Comisario’ y de ‘C.S.I’ lo que es una serie de polis
  • Falcon Crest: la perversa Angela Chaning (Jane Wyman) y el inefable Lorenzo Lamas (el_rey_de_las_camas) luchando por los viñedos y los terrenos de la Baja California. Lujo, poder, ambición y ‘glamour‘ heredado de Dallas y Dinastía, a años luz de los terribles culebrones actuales. ¿quién no recuerda al fiel criado Chao Li (chu_lin para los amigos)?.
  • Twin Peaks: serie de culto por excelencia hasta que a David Lynch se le fue la olla (2ª parte y película). ¿Quien mató a Laura Palmer?.
  • Los Angeles de Charlie: la primera serie ‘de adultos‘ que mis padres me dejaron ver; a pesar de la carga sexual de la serie (si no os riáis, así estaban las cosas entonces por mi hogar). Farrah Fawcett Majors (la rubia original) era todo un mito sexual para los de mi generación…
  • M.A.S.H: otra serie de culto, la primera vez que me reí de la guerra. Impagable.
  • Orzowei: Serie de las que marcan una infancia; en el colegio cuando huías ya te caía el dichoso apodo y todos te cantaban la sintonía de la serie… de verdad, estas cosa marcan…
  • Aquellos maravillosos años: puro revival ‘sixtie‘; el entrañable Arnold en la América del cambio generacional (Vietnam, el hombre en la luna, el movimiento hippy, el amor libre, el comunismo, el racismo, la nueva frontera Kennediana) con la presencia de la bella e inteligente (es Cum Laude en Ciencias Matemáticas por la Universidad de UCLA) Winnie Cooper y la participación de Josh Saviano, de quien se decía (leyenda urbana muy extendida) que era, el hoy cantante, Marilyn Mason.
  • Doctor en Alaska: otra serie para la gran minoría de la segunda cadena. Espléndida.
  • Corrupción en Miami: visto desde la perspectiva actual resulta muy hortera, pero en aquellos tiempos la estética videoclipera (aun no teníamos MTV), la música (Tina Turner, Phill Collins, Sting…) y el buen hacer de el Teniente Castillo (Edward James Olmos) hacían de esta serie algo novedoso y visible. El tiempo le ha jugado una mala pasada.
  • Dallas: aunque mis padres no me la dejaban ver, en el colegio te enterabas de todo (y si podías te escapabas a “estudiar” a casa de un amigo a verla). JR marcó una época en la TV española (Pepe Da Rosa le dedicó una canción que se hizo muy popular y protagonizó dos esperpénticas ‘españoladas‘ sobre la serie: [1] y [2]).
  • El Equipo A: “…en 1972 cuatro de los mejores hombres del ejercito americano que formaban un comando fueron encarcelados por un delito que no habían cometido. No tardaron en fugarse de la prisión en la que se encontraban recluidos. Hoy, buscados todavía por el gobierno sobreviven como soldados de fortuna. Si tiene usted algún problema y si los encuentra quizá pueda contratarlos…” . Sin Comentarios.
  • El gran Héroe Americano: serie ideal para la sobremesa/siesta veraniega. Destacaba la presencia de William Katt (ya por aquella época en horas bajas, después de protagonizar “El Gran Miércoles“) y de otra de las bellezas de las pequeña pantalla norteamericana: Connie Sellecca.
  • Remington Steele: fue donde vi, por primera vez, al penúltimo James Bond. Una serie sin mayores pretensiones… de esas para pasar la tarde. Típico producto de la NBC para la tele por cable.
  • Alf: el extraño, simpático y descarado ser (¿era un perro, un oso hormiguero, un hijo ilegítimo de Chewbacca?), que aterrizó con su nave espacial en el garaje de de la familia Tanner que lo acogió como a un hijo, pese a sus trastadas y a su obsesión por comerse al gato. Una serie entrañable y con buen sentido del humor aunque hoy a algunos les pueda parecer un poco ‘ñoña‘.

SERIES DE DIBUJOS ANIMADOS:

  • Mazinger Z: LA SERIE, así, con mayúsculas. Cuando por estos lares todavía no teníamos ni idea de lo que era el manga nos deslumbró los dibujos animados de este megarobot, más completo y perfecto que la Thermomix de mi madre.
  • Comando G: otra serie de estilo cercano al de la anterior, superhéroes, robots, naves espaciales y una banda sonora a cargo de Parchís.
  • Vickie el vikingo: otro clásico de mi infancia, el inefable niño empollón-sabelotodo-superlisto, que todo lo soluciona a golpe de tocarse la nariz. Aun así no había fin de semana que faltara a la cita con la serie.
  • Ulises31: magnífica serie de animación franco-japonesa que recreaba el mito del héroe homérico, trasladado al siglo 31.
  • Inspector Gadget: un anime francés, original y divertido, a pesar (o precisamente por eso) de las patochadas del personaje (mitad inspector de policía, mitad cyborg), cuando todavía no teníamos ni idea de los que era un gadget. En el fondo estoy convencido de que era una burla del Inspector Clouseau y un guiño a los malos-malísimos de la serie de James Bond.

Y para terminar este repaso sentimentaloide una relación de series que detestaba y que me horrorizaban (y lo siguen haciendo):

Autopista hacia el Cielo” y “La Casa de la Pradera“, del inefable Michael Landon. Y dos animes: lastimeros y lacrimógenos: Marco y Heidi (conocí, hace años, a un friki que se sabía de memoria la letra de la canción ¡en japonés!)

Seguro que tu me puedes decir alguna más…

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